El piloto belga despierta de la pesadilla del asfalto fijando el tiempo de referencia en el tramo de pruebas de la ronda helena. Completa tres pasadas, recupera las sensaciones de Portugal y endosa una décima de segundo a Sébastien Ogier. Adrien Fourmaux cierra el top tres. Elfyn Evans, el líder del máximo campeonato, finaliza en la décima posición.

El retorno a la tierra solo podía deparar alegrías al Hyundai Shell Mobis WRT. Es la superficie favorita del i20 N Rally1. La que reúne los ingredientes para extraer el máximo potencial del vehículo producido en Alzenau. «La historia es totalmente diferente», decía Thierry Neuville al término de su primera pasada en el Shakedown. Los tiempos del tramo de pruebas le dan la razón. Porque el belga encabezó la tabla. Un plus de confianza que los suyos necesitaban.

El campeón del mundo de 2024 realizó tres intentos. En el último marcó el más rápido de la sesión. Una décima le bastó para acabar por delante de Sébastien Ogier. «Hacía mucho que no estábamos entre los favoritos a ganar», resoplaba el #11. Desea trasladar el impulso de su triunfo en Portugal a los caminos griegos. Y no quita la cabeza de la pelea por el título. 78 puntos le separan de Elfyn Evans. Una distancia notable, pero que quiere empezar a acortar.

El vigente campeón del mundo, segundo en estos entrenos previos, regresa a un evento que no gana desde su primera etapa en Citroën. El francés no duda sobre la fórmula del éxito en las pistas helenas: «Lo principal será evitar pinchar». Su paisano Adrien Fourmaux, también con plena confianza en las capacidades del Hyundai, se situó tercero: «Tenemos el material necesario para luchar por la victoria. Será un fin de sema difícil, pero disfrutaremos», relató.

Oliver Solberg ubicó su Toyota GR Yaris Rally1 en la cuarta puesto. El sueco, lastrado por los errores de Croacia, Canarias y Japón, está «muy contento» por volver a la grava, firme en el que atesora «buenos resultados». El #99 parte con la lección aprendida. La velocidad pura no suele recibir premio alguno en el país de los dioses. La consistencia, sí. De esto último va sobrado Takamoto Katsuta, que concluyó en P5. El japonés no se ha retirado en todo el año.

Sami Pajari, cada vez más ansioso por estrenar su palmarés, dirigió su Toyota al sexto lugar. Del séptimo se adueñó el Ford Puma Rally1 más veloz, el tripulado por Martins Sesks. El de Letonia vaticina unos días «complicados» a orillas del Mediterráneo. Joshua McErlean, Dani Sordo y Elfyn Evans cerraron el top diez. El galés, obligado a abrir pista en las especiales de la jornada del viernes, prometió hacer lo que esté en su mano para maximizar sus opciones.

En WRC2, los Škoda Fabia RS Rally2 se apoderaron la parte alta. Las unidades semioficiales de Andreas Mikkelsen y Robert Virves protagonizaron un ajustado doblete. La brecha entre el noruego y el estonio fue de solo una décima. A sus espaldas se posicionaron Jan Solans y el veterano Martin Prokop. Yohan Rossel y su Lancia Ypsilon Rally2 HF Integrale aparecieron en la quinto plaza, a 2.3″ de la cabeza. Gus Greensmith fue P6 y Alejandro Cachón, séptimo.

Por lo que respecta a WRC3, Matteo Fontana realizó una muestra de superioridad. El actual campeón de la división de bronce, fiel a Ford y su Fiesta Rally3, apostó por dos pasadas. En ambas arrolló a sus rivales. El más próximo al italiano, Nataniel Bruun, se quedó a 6.2″. O lo que es lo mismo, perdió 2″ por kilómetro con el transalpino. El local ‘Flandy’ cumplió con lo estipulado en el reglamento. Dio un paso, selló su registro y emprendió el camino al service.

Foto: Hyundai Motorsport

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