Los cinco GR Yaris Rally1 ocupan los primeros puestos de la clasificación general. El del galés permanece al frente, pero por un colchón reducido a los 10.6″. Sus sensaciones al volante no son tan positivas como en la etapa de ayer. El joven sueco lanza sus ataques. Aparte de acercarse a la cabeza, consigue abrir una brecha de 9.5″ con Sébastien Ogier.
El Toyota Gazoo Racing WRT llega al ecuador del Rally de Japón en la situación soñada. Solo hay unidades GR Yaris en el top five de la séptima prueba del FIA World Rally Championship (WRC). La tripulada por Elfyn Evans sigue al frente de la clasificación. El galés amaneció con una renta de 15.7″ sobre Oliver Solberg. Y lo hacía dispuesto a afianzar su condición de líder en un evento que ha ganado dos veces en los últimos tres años. Pero el #99 se opuso a ello.
El vencedor del ‘Monte-Carlo’ comenzaba la jornada del sábado en mitad de dos pilotos con amplia experiencia en la ronda asiática. Por delante, el actual subcampeón. A su espalda, el dueño de nueve títulos mundiales. ¿A dónde apuntarían las miras del sueco? Esclareció ese asunto con su scratch en la especial que abría la jornada y se reafirmó en la última del bucle matinal. Quiere subir al peldaño más alto del podio. Por ahora, 10.6″ le apartan del objetivo.
El #33 no ha rodado tan confiado como en la jornada del viernes. Los reglajes que ayer sí le funcionaron hoy no lo están haciendo. Se ha encontrado con un coche inestable. Con el que no ha podido empujar en las zonas rápidas. Su rival directo, mientras, está encantada con la configuración del suyo. Y en las segundas pasadas por estos tramos contará con una baza a su favor, la de conocer al detalle la forma en que trabaja su Rally1 en las carreteras niponas.
Sébastien Ogier está sufriendo para responder al tirón de sus vecinos de asistencia. Aún no ha sintonizado de pleno con su vehículo y el margen de reacción cada vez es más corto. Por la tarde deberá iniciar la remontada. De lo contrario, sus opciones de revalidad el triunfo del 2025 quedarán diluidas. Por detrás del #1 continúa Sami Pajari, que precede a un renovado Takamoto Katsuta. El ídolo local reseteó exitosamente durante la noche. Su ritmo ha vuelto.
El que ha perdido toda la velocidad es Thierry Neuville. El morro de su Hyundai i20 N Rally1 hace caso omiso a lo que el belga indica con sus giros de volante. Por mucha dirección que meta, le resulta imposible lidiar con el subviraje. A esto se ha sumado un problema técnico con el freno de mano que aprovechó Adrien Fourmaux para superarle. Hayden Paddon está en el octavo sitio y Jon Armstrong permanece en el noveno como mejor hombre de M-Sport.
En WRC2, Nikolay Gryazin ha dominado la mañana con un pleno de victorias parciales. A los mandos del Lancia Ypsilon Rally2 HF Integrale, el deportista de licencia búlgara libró lo que habría supuesto un desastre para sus opciones a la corona. En el TC-7 dañó dos ruedas… y tenía una de repuesto en el maletero. Por suerte para él, uno de los neumáticos tocados no se deshinchó. Alejandro Cachón, incómodo con el set-up de su Toyota, ha bajado una plaza.
Por lo que respecta a WRC3, sólida matinal de Ghjuvanni Rossi. Al galo, aunque le basta con llevar su Ford Fiesta Rally3 hasta la meta para festejar el que sería su primer éxito del curso, prefiere desmarcarse de un planteamiento conservador. Su ventaja ya excede la frontera de los catorce minutos sobre Georgios Vasilakis. Nicolas Otto, reenganchado tras su avería que le forzó a parar el viernes, anda a seis minutos del griego… ¡cuando había despertado a diez!

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT


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