El piloto galés está a una etapa de certificar su tercer triunfo en el Rally de Japón. A los mandos de su Toyota GR Yaris Rally1, firma una tarde notable con la que estira su renta a la veintena de segundos… y no sobre el sueco. El #99 comete un nuevo fallo y suma el cuarto abandono de la temporada. Su sitio en la clasificación lo hereda Sébastien Ogier.
Antes de ganar un rally, hay que acabarlo. Así venció Oliver Solberg en el ‘Monte’, dirigiendo su Toyota GR Yaris Rally1 hasta la rampa de llegada. Puede que también alcance la meta en Japón, pero será sin haber completado todos los kilómetros contemplados en el rutómetro. Porque el sueco ha vuelto a fallar en su intento por rebasar a Elfyn Evans. El galés roza con la punta de los dedos su tercera victoria en la ronda asiática. Seis tramos le separan de ella.
La batalla entre los representantes del Toyota Gazoo Racing WRT terminó en la especial que abría el bucle vespertino. El joven nórdico, que había cerrado la mañana con un mordisco de 3.3″ a su compañero de equipo, quería firmar otro scratch fulminante. En los parciales venía 4.0″ mejor que el vigente subcampeón mundial… y no logró rematar la jugada. Encontró una suciedad que no preveía en un interior al que había entrado demasiado rápido. Terminó mal.
«No me sorprende, estaba tomando demasiados riesgos». La reacción de Sébastien Ogier a la salida del #99. El francés ha heredado el segundo sitio que el escandinavo ocupaba. Y no parece que el defensor del título vaya a moverse de ella, ya que considera «inalcanzable» el ritmo del líder. El #33, a pesar de contar con una ventaja importante, prefiere no confiarse y seguir con el plan de carrera. El de la consistencia. El que le ha puesto el triunfo en bandeja.
Sami Pajari ha subido a una P3 en la que no permite amenazas. El finlandés mantiene a raya al ídolo local, un Takamoto Katsuta que no ha conseguido inquietarle. El japonés, a un ritmo mucho más competitivo que el que impuso en la etapa del viernes, no depende de sí mismo para entrar en la zona de honor. Ha de esperar acontecimientos, igual que Adrien Fourmaux. El abanderado de Hyundai Motorsport ha concluido la jornada por una solitaria quinta plaza.
Thierry Neuville, todavía lastrado por un freno de mano que no funciona en todas las curvas, marcha en la sexta posición. El belga promete que seguirá «probando cosas» para destapar el máximo rendimiento posible de un i20 N Rally1 que no deberá conducir más en asfalto. A su espalda aparece Hayden Paddon, cada vez más adaptado al coche que estrenó en enero. Jon Armstrong continúa encabezando los esfuerzos del M-Sport Ford desde su octavo lugar.
En WRC2, Alejandro Cachón aguanta el tirón de Nikolay Gryazin. El del Lancia Ypsilon Rally2 HF Integrale partirá el domingo con la batuta de mando en su mano, aunque con un colchón de apenas 5.7″ sobre el español. El del Toyota GR Yaris Rally2 se repuso de un toque con el que había doblado una rueda. El susto no afectó a su confianza y su trabajo en la sección de enlace posterior dio sus frutos. Yuki Yamamoto sigue por P3 tras el KO de Diego Domínguez.
Por lo que respecta a WRC3, dominio abrumador el que está ejerciendo Ghjuvanni Rossi. En su Ford Fiesta Rally3, el galo pretende asegurar su segundo éxito consecutivo en el país del sol naciente de la manera más contundente posible. Sin necesidad de hacerlo, ha marcado en la siete cronometradas que hoy ha disputado. Por detrás, Georgios Vasilakis comienza a sentir el aliento del reenganchado Nicolas Otto, que le ha recortado más de nueve minutos.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT


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