El actual campeón del FIA World Rally Championship (WRC) realiza una declaración de intenciones con su registro en el tramo de pruebas. «Lo único que me importa es repetir el resultado del año pasado», comenta el francés. Completa dos pasadas y endosa 1.0″ a Elfyn Evans. Sami Pajari concluye en la tercera plaza y Adrien Fourmaux por la cuarta.
Solo le preocupa una cosa: ganar. Sébastien Ogier no compite este fin de semana en el Rally de Japón para satisfacer a los altos cargos de Toyota. Detrás de su participación en la ronda asiática hay ambición. El deseo de ampliar el palmarés. Nada más que eso. El nonacampeón del mundo ha iniciado el fin de semana con hambre. Con unas ganas inmensas de resarcirse al pinchazo que sufrió cuando lideraba en Portugal. Está herido y eso lo hace más peligroso.
Al acabar su primera pasada por el Shakedown le preguntaron por lo que esperaba con esta nueva fecha que estrena la prueba nipona en primavera. «No lo sé. Lo único que me importa es repetir el resultado del año pasado, estoy aquí para eso», espetó. Más claro, imposible. Y si a alguien le quedó alguna duda con el mensaje, el francés la clarificó con su registro en la cronometrada de entrenos: el más veloz con una renta de 1.0″ sobre el segundo clasificado.
El #1 completó dos pasadas a los 2.53 kilómetros de ‘Kiragauke Park’. En ambas fue el más rápido. Elfyn Evans apostó por el mismo planteamiento. El galés, que lidera el certamen con un colchón de doce puntos, será el encargado de abrir carretera en la etapa del viernes. Una ventaja a la que intentará sacar partido. «Tiene pinta de ser un rally bonito de nuevo, similar a ediciones anteriores. Lo único son las temperaturas, que serán más altas», reportó el #33.
Sami Pajari completó el triplete del Toyota Gazoo Racing WRT en la sesión. El finlandés, que aún persigue su primer triunfo en la categoría reina, destacó la dificultad extra que plantean las rondas no europeas con las restricciones de test existentes. Por ello, aprovechó el día en busca de los reglajes más idóneos para las carreteras niponas. El mejor Hyundai i20 N fue el de Adrien Fourmaux. El #16 cedió 1.8″ con la cabeza: «Sabemos que será exigente», relató.
El local Takamoto Katsuta empató a la décima con el representante de la marca surcoreana. «Por supuesto que hay mucha presión, pero no es algo que me perturbe», apuntó el ídolo de la afición japonesa. Josh McErlean encabezó al M-Sport Ford desde la sexta plaza, mientras que Oliver Solberg se apoderó de la séptima. Jon Armstrong concluyó octavo, justo delante de Hayden Paddon y Thierry Neuville. «Tenemos algo de trabajo por hacer», avanzó el belga.
En WRC2, Nikolay Gryazin marcó el ritmo al volante de su Lancia Ypsilon Rally2 HF Integrale oficial. El deportista con licencia búlgara encara un evento crucial para sus posibilidades de proclamarse campeón mundial. En la misma tesitura se encuentra Alejandro Cachón. El del Toyota GR Yaris Rally2, lastrado por el cero de Portugal, quiere revalidar su triunfo del 2025. El español acabó los entrenos a 0.3″ del ruso. Por la tercera plaza se colocó Yuki Yamamoto.
En la división de bronce, Ghjuvanni Rossi impuso su Ford Fiesta Rally3. El francés, vencedor aquí en el pasado mes de noviembre, endosó más de dos segundos por kilómetro a su rival más próximo. Una advertencia para quienes quieran discutirle el cajón más alto del pódium. El alemán Nicolás Otto, con otro artefacto de la firma del óvalo, le siguió en esa P2, mientras que Georgios Vasilakis cerró la clasificación. El griego fue el único que solo hizo una pasada.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT


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