El piloto belga regala la victoria de la cita balcánica con un toque en el último tramo. Un parche de gravilla le pilla desprevenido y rompe las ilusiones de Hyundai de la manera más violenta. El japonés de Toyota no falla y logra su segundo triunfo consecutivo en el FIA World Rally Championship (WRC), certamen que pasa a encabezar por siete puntos.

El Hyundai Shell Mobis WRT no encuentra salida a su pesadilla. Cuando todos tenían lista su botella de champán para festejar, Thierry Neuville cometió un fallo impropio de un campeón del mundo. El belga partía al último tramo del fin de semana con una ventaja de un minuto y cuarto sobre el segundo clasificado. Había decidido no atacar en ese Power Stage y proteger una victoria que los de Alzenau necesitaba como el comer. Pero el #11 fracasó en la misión.

El único tiempo intermedio que dejó antes de su percance confirmó que marchaba en modo conservador… aunque eso no fue suficiente para evitar el desastre. «Antes que nada, quiero expresar mis disculpas a todo el equipo», apuntó Neuville. «Estábamos conduciendo acorde al plan y fuimos sorprendidos en esa curva. Probablemente giré un poco pronto y la primera reacción fue abrir la dirección. Luego ocurrió el accidente», relató con profunda resignación.

Takamoto Katsuta había cruzado la pancarta de meta satisfecho por, en principio, amarrar el tercer podio de la campaña. Sin embargo, lo que logró fue un resultado idéntico al de Kenia. Un triunfo que le coloca al frente del FIA World Rally Championship (WRC). Dos cosas que el japonés en absoluto esperaba. «Ganar otra vez es increíble», expuso el #18, que no celebró con efusividad. «Lo siento por Thierry, sé lo dolorosos que son estos momentos», sentenció.

El integrante del Toyota Gazoo Racing WRT ha experimentado una metamorfosis gigante. De ser uno de los competidores menos consistentes de la categoría reina ha pasado a aplicar la regularidad que tanto le demandaban. A pesar de esa etiqueta de nuevo líder del certamen, no quiere prestarle demasiada atención. «Es bonito, pero no voy a pensar mucho sobre eso. Simplemente seguiré concentrado en mí mismo y en hacerlo lo mejor que pueda», comentó.

Sami Pajari abrochó un doblete para el fabricante del país del sol naciente. El finlandés, uno de los deportistas más destacados de la ronda croata, se quedó con la espina clavada por el pinchazo que le alejó de la cabeza. «Debo estar contento, aunque hay algo de decepción por lo del sábado», admitió. Hayden Paddon dio una pequeña alegría a la marca surcoreana con su tercera plaza. El neozelandés no terminaba en las posiciones de privilegio desde el 2018.

Oliver Solberg ha limitado daños con el pleno dominical. El sueco arrasó en el Super Sunday e hizo lo mismo en la especial de bonificación. Su sensación al término del evento con base en Rijeka, agridulce. «Sabemos que tenemos el rendimiento, lo que hay que aprender de lo ocurrido», expresó en relación al golpe del viernes. Elfyn Evans le escoltó en la clasificación de etapa y de la cronometrada final. «No podemos estar del todo satisfechos con eso», dijo.

En WRC2, Lancia ha inaugurado el palmarés de su nuevo Ypsilon Rally2 HF Integrale. Yohan Rossel, el encargado de reverdecer los laureles de la icónica marca trasalpina. El francés ha hecho gala de la reputación de especialista en asfalto con la que llegó al máximo certamen, allá por el 2020. Su hermano Léo concluyó en la segunda plaza con un Citroën C3 Rally2. La tercera se la ha anotado Nikolay Gryazin en el otro Lancia Ypsilon Rally2 HF Integrale oficial.

Dentro de WRC3, Ali Türkkan ha refrendado su supremacía al volante del Ford Fiesta Rally3. El turco, con la obligación de reponerse a la pobre puntuación que rescató de Suecia, dejó a sus adversarios a una distancia abrumadora. Gil Membrado, segundo, perdió más de cuatro minutos con el vencedor . El español apostó por la precaución en unas carreteras que, en su turno de paso, lucían completamente sucias. Kerem Kazaz se embolsó el premio de bronce.

Por lo que respecta al WRC Junior, la corona de laurel también fue para Ali Türkkan. Aquí, el otomano se empleó a fondo con el objetivo de parar al desatado Calle Carlberg. «No ha sido fácil, siempre le teníamos empujando por detrás», aseguró el del Castrol Ford Team Türkiye. El sueco se quedó a 17.3″ de una victoria que se le escapó con el pinchazo del sábado. Eso sí, con sus catorce scratch consiguió acumular más puntos que el vencedor, que hizo cuatro.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT

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