El ocho veces campeón del mundo termina la primera jornada de la prueba sarda con el liderato en su poder. Logra sobreponerse a su adelanta posición de salida y, esquivando problemas, supera a los i20 N Rally1 de Adrien Fourmaux y Ott Tänak. Thierry Neuville, por su parte, abandona tras arrancar de cuajo la rueda trasera izquierda de su montura.
La veteranía es una virtud que sale a relucir en las situaciones más complejas. El ejemplo, el viernes que Sébastien Ogier ha protagonizado en el Rally Italia-Cerdeña. El francés no tenía todas consigo. Su adelantada posición de salida le obligaba a realizar algún que otro trabajo de limpieza. Pero el ocho veces campeón del mundo conservo su temple, extrajo el máximo agarre disponible de la carretera y no cometió un solo fallo. El premio, una primera posición.
El piloto del Toyota GR Yaris Rally1 #17 doblegó en el bucle de la tarde a los Hyundai i20 N de Thierry Neuville y Adrien Fourmaux. El belga se quitó de su camino con un costoso golpe en la repetición del tramo de ‘Telti-Calangianus-Berchidda’. Tocó un muro con la zaga de su coche y arrancó una rueda de cuajo. Allí terminó el día del defensor del título. «Fuimos diez centímetros más abiertos y golpeamos una roca», afirmó el #1 sobre su salida de carretera.
Fourmaux, por su lado, lamentó que su coche no copiaba a la perfección las irregularidades del terreno en la segunda pasada por los 27.95 kilómetros de ‘Sa Conchedda’, donde cedió la batuta de mando a Seb. El galo duerme en P2, a 2.1″ de su predecesor y 5.2″ por delante de Ott Tänak. El estonio completó la especial más exigente de la etapa con un amortiguador roto, aunque no permitió que eso le descolgase de un grupo de cabeza al que está aferrado.
Sami Pajari ocupa la cuarta plaza. El finlandés, en su debut por la isla italiana con un Rally1, está mostrando su mejor versión de la temporada. Su compatriota Kalle Rovanperä, quinto, se desquitó de su «complicada» mañana con un subidón de ritmo que fue propiciado por las modificaciones que hizo en la asistencia del mediodía. «Vamos en la senda correcta», dijo el #69. A su espalda, Elfyn Evans ocupa una solitaria sexta posición. A poco más podía aspirar.
Takamoto Katsuta está relegado al séptimo lugar después de volcar en el TC-5, donde le dio a una piedra que había en el interior de una curva lenta a derechas. El impactó dejó el cristal de su GR Yaris bastante maltrecho. Sin embargo, la mecánica sí resistió. Jourdan Serderidis, el único superviviente de M-Sport Ford, también volcó en el mismo sitio que el #18. Sin una visibilidad adecuada, decidió quitar la luna delantera de su Ford Puma para encarar el TC-6.
En WRC2, Emil Lindholm manda con su Škoda Fabia RS Rally2. El hombre del Toksport WRT, revitalizado con su regreso a la marca con la que se proclamó campeón mundial en el 2022, aventaja en 16.3″ a un Yohan Rossel que no está disfrutando demasiado de su concurso por Cerdeña. El veterano Martin Prokop, con un Škoda Fabia RS Rally2, anda en un tercer puesto que pretende alcanzar Lauri Joona. Y el top cinco provisional lo cierra Kajetan Kajetanowicz.
Por lo que respecta a WRC3, Matteo Fontana sigue imponiendo su condición de local. El del Ford Fiesta Rally3 dispone de un colchón de 49.7″ sobre su contrincante más próximo, Tom Pellerey. El representante oficial de Alpine Racing supera de forma holgada a su compañero Mattéo Chatillon, que tuvo que sortear a unas vacas en uno de los tramos cronometrados. A la espalda del ganador del ‘Islas Canarias’ aparece Nataniel Bruun con el Ford Fiesta Rally3.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT


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