El FIA World Rally Championship (WRC) retorna a la península escandinava para uno de sus eventos más icónicos, el ‘1000 Lagos’. Elfyn Evans encabeza la clasificación con una ventaja de 25 puntos sobre su compañero Takamoto Katsuta. Julien Ingrassia regresa a la derecha de Sébastien Ogier tras cinco años de inactividad. Sami Pajari juega en casa.
Un chute de adrenalina. La máxima sensación que puede ofrecer un vehículo Rally1 al límite de sus capacidades. Por una última vez, la generación de coches que arrasa en el FIA World Rally Championship (WRC) afrontará el carrusel de Finlandia. Esa montaña rusa que exige el mayor nivel de confianza posible a los pilotos. Dudar no está permitido. Contradice la norma principal del manual para ganar un ‘1000 Lagos’. Una ronda de las más icónicas del planeta.
La ciudad universitaria de Jyväskylä ejerce de anfitriona. La localidad en la que presenció el nacimiento del vencedor de la pasada edición: Kalle Rovanperä. El bicampeón mundial, con el foco ahora puesto en los circuitos, se dejará ver en las dos pasadas a la superespecial de ‘Harju’. Tanto en la tarde del jueves como en la del viernes, deleitará a sus paisanos a bordo del Toyota Corolla GT AE86 de Jonne Halttunen, el navegante que le guio a sus dos coronas.
El finlandés recibirá un baño de masas, pero no tendrá ningún compromiso ante el crono. Sí se medirán a él, y durante 316.04 kilómetros de auténtico vértigo, los que pujan por el título más codiciado del globo. La carrera en busca de ese entorchado la sigue encabezando Elfyn Evans. Un tipo al que, al fin, parece que le sonreirá la fortuna. Porque las previsiones para la jornada del viernes, en la que le toca abrir carretera, avanzan la presencia de fuertes lluvias.
Si los reportes del tiempo se cumplen, el galés perderá la etiqueta de barrendero. No tendrá que limpiar nada a sus rivales, sino que marcará el camino en una capa de grava compacta y que se irá deteriorando con el paso de los coches. Takomoto Katsuta, que continúa segundo en la tabla de puntos, agradecerá esas casi seguras precipitaciones. Y Sami Pajari, flamante triunfador del Rally de Estonia, también. Él es quien concentra todas las esperanzas locales.
El #5, a pesar de su gran estado de forma, quiere rebajar las expectativas. «Muchos estarán esperando que ganemos de nuevo, pero no podemos subestimar a nuestros competidores», relata. Unos contrincantes entre los que aparece un tal Sébastien Ogier. El vigente campeón se reencuentra con Julien Ingrassia en el habitáculo casi cinco años después. Oliver Solberg cierra el despliegue de Toyota con energías renovadas tras el pódium de hace dos semanas.
Hyundai cuenta en sus filas con otro deportista que conoce el terreno a la perfección. Creció en los bosques nórdicos, luce la bandera con cruz azul y fondo blanco y figura en el histórico de ganadores de esta prueba tan respetada: Esapekka Lappi. Sin embargo, el #4 no llega en su mejor momento. En las carreteras estonias no encontró explicación a sus malos tiempos. Le invadió la frustración. «Nuestro objetivo es mejorar, estar más cerca de la cabeza», habla.
Más animados se encuentran Adrien Fourmaux y Thierry Neuville, que rodaron a un ritmo de altura en la cita báltica. El francés concluyó en la tercera posición, resultado que le carga de «confianza» para pelear por otro top tres. El belga, con «margen» de evolución a los mandos del i20 N Rally1, parte con una premisa clara, la de pujar por el triunfo. Quiere recuperar sus opciones en el campeonato y a estas alturas de la campaña solo le vale encadenar victorias.
En el M-Sport Ford WRT desean revivir las positivas sensaciones de los últimos eventos. Y si se pueden mantener hasta la tarde del domingo, chapó. Los pupilos de la formación dirigida por Richard Millener han mostrado una tendencia al alza a lo largo del verano… aunque aún carecen de ese nivel de regularidad óptimo. Solo cuatro puntos envuelven a Jon Armstrong, Josh McErlean y Martins Sesks, en este orden. A ninguno le apetece perder el duelo interno.
Foto: Toyota Gazoo Racing WRT


Deja un comentario