El vigente campeón mundial firma su primera victoria de la temporada a los mandos del Toyota GR Yaris Rally1. Tras la retirada de Oliver Solberg, el francés se centra en acabar el Power Stage sin mayores problemas en vez de en lanzarse a por el pleno de puntos. El galés Elfyn Evans, segundo, vuelve al liderato del FIA World Rally Championship (WRC).
Sébastien Ogier amplía su mapa de conquistas. El nueve veces vencedor del FIA World Rally Championship (WRC) añade el ‘Islas Canarias’ a su extraordinario palmarés. Su primer éxito del año. Un triunfo que supone un golpe de autoridad del galo frente a la estrella emergente del Toyota Gazoo Racing WRT: Oliver Solberg. El nórdico vio el éxito de su compañero desde la pantalla del televisor con cara de circunstancias tras lo ocurrido en la penúltima especial.
El #1 aspiraba a coronar el fin de semana en las carreteras de Gran Canaria con un pleno de puntos. Pero prefirió bajar una marcha y amarrar el resultado que llevaba meses esperando. Ya había atacado lo suficiente en los tramos previos, esos que se decidían por décimas. «Ha sido muy disfrutable. Teníamos un coche fantástico, ha sido muy divertido. Mi enhorabuena al equipo. Estoy muy contento por añadir otro rally a la lista», comentó el deportista francés.
Elfyn Evans sí desafió los límites en los 13.27 kilómetros finales. El liderato del campeonato andaba en juego y las bonificaciones decantarían la balanza a favor del galés o de Takamoto Katsuta. El #33 exprimió todo su potencial… y fue el más certero. No solo aseguró los cinco extra por ganar el Power Stage, sino que también el máximo del Super Sunday. Lo único que le dejó cierto descontento, su ritmo en la jornada del viernes, en la que perdió sus opciones.
Sami Pajari completó el cuadro de honor a los mandos de otro Toyota GR Yaris Rally1. El #5, que llegaba a España con el objetivo de firmar una actuación similar a la que protagonizó en Croacia, sintió algo de «decepción» con su rendimiento. «Necesitaremos mejorar la próxima vez», apuntó el finlandés. Katsuta, cuarto, tampoco se echó flores. Dentro de un mes toca el Rally de Japón, uno que siempre marca en rojo. Sabe el arduo trabajo que tiene por delante.
Adrien Fourmaux, quinto, recibió el consuelo de encabezar «la Copa Hyundai». Una sanción de diez segundos por adelantarse a la salida le apeó de la lucha por las bonificaciones de la cronometrada final. «Lo fastidié con el embragué», dijo. Thierry Neuville, sexto, aseveró que «no había nada que hacer» con un i20 N que en asfalto resulta inconducible. Dani Sordo, en P7, prometió que seguirán «trabajando». Josh McErlean, octavo cerró el grupo de los Rally1.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT


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