El joven deportista finlandés impone su Toyota GR Yaris Rally1 en los siete tramos de la primera etapa. Sus contrincantes no encuentran la forma de responder al infernal ritmo de un piloto que desea estrenar su casillero de triunfos. Oliver Solberg, sin la confianza del año pasado, ocupa la segunda plaza. Takamoto Katsuta abandona tras un pinchazo.
Siete de siete. Sami Pajari culmina un viernes perfecto por el Rally de Estonia. Empezó el día compartiendo el mejor tiempo del Shakedown con Elfyn Evans. Pero cuando llegó la hora de los tramos de verdad, el finlandés destacó sobre el resto. En total sintonía con su Toyota GR Yaris Rally1, ha puesto la directa hacia la que sería su primera victoria en la máxima división del FIA World Rally Championship (WRC). El cronómetro y las sensaciones juegan a su favor.
El #5 alcanzó un nivel de compenetración absoluto con su vehículo y las carreteras bálticas. Cada vez que cruzaba una pancarta de meta reventaba el reloj. Nadie ha logrado frenarle, ni siquiera en la superespecial de asfalto que cerraba esta compacta etapa. Una actuación a la altura de unos pocos elegidos. Todavía quedan muchos kilómetros por completar en el país de Ott Tänak. Más de doscientos. Eso sí, un colchón de 14.7″ supone un soporte muy lujoso.
La segunda posición la ocupa Oliver Solberg. El sueco no siente la mitad de la confianza con la que el año pasado arrasó en su estreno con el Rally1 de la firma japonesa. Trae una racha de accidentes que necesita cortar de raíz. Lo sabe. Por ello no ha asumido ningún riesgo que le saque de su zona de confort. Un pódium ya sería un avance considerable en su turbulento 2026. Para proteger la plata deberá mantener muy vigilado al Hyundai de Adrien Fourmaux.
El francés se ha vaciado con el objetivo de discutir el liderato a Pajari. Una misión imposible. Los i20 N Rally1 están presentando un rendimiento óptimo por las cronometradas estonias. Aunque no tan excelente como a Thierry Neuville le gustaría. El belga se encontró de perlas en su sesión de test previa a la novena cita del curso. Algo que se le ha resistido durante los compases iniciales, en los que ha sufrido problemas de subviraje en las partes más veloces.
El #11 marcha en P4, justo por delante de un Sébastien Ogier que ha pagado sus cinco años sin competir en este evento. El vigente campeón del mundo precede a un Martins Sesks que se ha repuesto brillantemente a su sanción de veinte segundos. El letón encabeza el plantel del M-Sport Ford WRT y anda enzarzado en una abierta batalla con Esapekka Lappi, Joshua McErlean y Elfyn Evans. Takamoto Katsuta, que iba en P6, abandonó tras tener un pinchazo.
En WRC2, los pilotos procedentes de Estonia y Finlandia están imponiendo su condición de especialistas de forma abrumadora. El top nine lo copan deportistas de estas dos naciones. La posición de mayor privilegio está en manos del local Robert Virves. El del Škoda Fabia RS Rally2 endosa 2.5″ a Teemu Suninen y 5.0″ a Roope Korhonen, sus dos grandes adversarios en la pelea por el título. Jaspar Vaher, el protegido del Toyota Gazoo Racing WRT, va cuarto.
En lo que respecta a WRC3, el limpio pilotaje de Tymek Abramowoski ha sido correspondido con un primer sitio. El polaco del Ford Fiesta Rally3 comanda la tabla tras mantenerse ajeno a contratiempos. «No estamos tomando riesgos innecesarios», indicó. Jarko Nikkara, con el Renault Clio Rally3, le persigue a 38.2″ de distancia. El nórdico antecede a otro joven bajo el paraguas júnior de Toyota, Kanta Yanaguida. Su compañero Rio Ogata se retiró por un golpe.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT


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