El piloto francés concluye la jornada del viernes en la segunda posición y a tan solo 1.0″ del líder. Oliver Solberg, a pesar de su cautela y de sufrir un pinchazo, sigue al frente de la clasificación con su Toyota GR Yaris Rally1. Elyn Evans cierra los puestos de podio. El escuadrón de M-Sport Ford sufre una etapa para olvidar. Su mejor hombre anda en P16.
Desatado. Una tormenta tan temible como esas que, sin previo aviso, aparecen en la sabana africana. Sébastien Ogier ha descargado toda la furia que guardaba en su interior. Despertar a más de un minuto de la cabeza del Safari Rally de Kenia y, ese mismo día, acostarse a solo 1.0″ de la primera plaza no es una misión al alcance de cualquiera. Pero si alguien reúne las capacidades para cuajar una remontada de esas características, ese es el vigente campeón.
«Por supuesto, siempre creímos en que podríamos volver a la pelea después de la noche de ayer, pero lo sentíamos lejos incluso estando en una prueba como esta», aseguró el de Gap. Oliver Solberg siente ahora la presión más incómoda posible. El sueco se defendió con uñas y dientes en el último tramo de la jornada para mantener una mínima ventaja sobre el nueve veces campeón del mundo. Una renta que mañana, si la quiere conservar, tendrá que sudar.
«Probablemente, perdimos una mitad de nuestro liderato siendo cautelosos y la otra, con el pinchazo», apuntó el #99. El dominio de los Toyota GR Yaris Rally1 en las pistas keniatas no encuentra discusión. Elfyn Evans marcha tercero, 19.8″ por detrás del hombre contra el que pujó por el título del año pasado. Sami Pajari, con una penalización, marcha cuarto. El único descolgado, Takamoto Katsuta, que es séptimo tras perder dos ruedas al comenzar la tarde.
Thierry Neuville anda en la quinta posición con el Hyundai i20 N Rally1. El belga sobrevivió a un impacto que dañó el ventilador y ocasionó excesos de temperatura en el radiador. El #11 espera un sábado caótico, y a eso se aferra para presentar batalla a sus antecesores. Adrien Fourmaux, sexto, está a apenas 1.2″ de su compañero de equipo. El galo mostró, de manera constante, un ritmo competitivo. Los scratch se le siguen resistiendo… aunque por décimas.
Esapekka Lappi figura en una solitaria octava plaza con el tercer Hyundai. El finlandés eligió los diferenciales equivocados. Este elemento, al estar en el grupo de precintados, no puede cambiarlo en el transcurso del fin de semana. «No hay mucho que hacer en esta situación», lamentó. En el seno de M-Sport Ford la frustración es aún mayor. Jon Armstrong ha bajado a una P16 por daños en la suspensión y Josh McErlean abandonó a raíz de una fuga de aceite.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT

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