Una etapa separa al piloto sueco de la victoria en la primera prueba del FIA World Rally Championship (WRC). De ratificar el triunfo, el nuevo fichaje de Toyota se convertiría en el ganador más joven de la cita monegasca. Su liderato sigue en la frontera del minuto a pesar de un susto en forma de excursión. Elfyn Evans, el favorito para el trofeo de plata.

Le espera un hueco en la historia. Oliver Solberg está a una etapa de romper un récord en el Rallye Monte-Carlo. Si mantiene durante la jornada del domingo el primer lugar en la que ha finalizado la del sábado, el sueco se convertirá en el ganador más joven de la icónica cita del Automobile Club de Monaco. Destruiría una plusmarca que, por el momento, está en manos de Sébastien Ogier, el deportista más laureado del evento que tradicionalmente abre el año.

Pero el #99 aún no puede celebrar nada. Aunque acumula tres días de dominio en los Altos Alpes, hoy vivió un susto que le mantendrá en el máximo nivel de alerta. En el segundo paso por la especial de ‘La Bréole-Bellaffaire’, la más difícil del fin de semana, realizó una visita a los prados franceses. Y no fue intencionada. Se marcó un recto y entró en una finca, un fallo que le costó en torno a diez segundos. La sorpresa, que se anotó ese mismo tramo por 1.9″.

«No sé qué ocurrió, fui muy cauteloso. He tenido mucha suerte de salir de ahí», apuntó el de Escandinavia. Un aviso de que no tendrá ningún resultado asegurado hasta que cruce por la pancarta de meta del Power Stage. Podrá abordar con cierta calma lo que resta de itinerario gracias a la ventaja que ostenta sobre su rival más próximo, que pasa la frontera del minuto. Este es Elfyn Evans, que no se permitirá la licencia de aminorar la marcha de ninguna forma.

El galés permanece por delante de Sébastien Ogier. La diferencia entre ambos está marcada en los 26.6″. No hay ninguna pelea tan reñida como esta en la parte alta de la tabla. Aunque despertó con un scratch en el TC10, el actual campeón del mundo pecó de precavido en las cronometradas posteriores. No sentía la confianza necesaria para atacar en la nieve y en las zonas que se estaban descongelando… cosa que no significa que mañana no pueda hacerlo.

Adrien Fourmaux mantiene la voz cantante por el seno del Hyundai Shell Mobis WRT. El #16 ostenta una solitaria cuarta plaza y disfrutó del honor de imponerse en la superespecial del Principado. Thierry Neuville cierra el top five provisional tras cometer un trompo en el TC12. Jon Armstrong aparece en la sexta posición con su Ford Puma Rally1. Grégoire Munster, por su parte, es octavo, mientras que Takamoto Katsuta anda noveno. Los dos aspiran a una P7.

En WRC2, las opciones a la victoria de Lancia han terminado de diluirse con el abandono de Nikolay Gryazin. El deportista con licencia búlgara, que había acortado la renta del líder Léo Rossel de los 41.3″ a los 10.8″, se retiró en el TC12 al sufrir una salida de carretera que tocó la suspensión trasera de su Ypsilon Rally2 HF Integrale. Así las cosas, el galo del Citroën C3 Rally2 goza de un colchón de 1:27.9 sobre Roberto Daprà, su rival más próximo por la tabla.

Por lo que respecta a la división de bronce, el sueño de Ghjuvanni Rossi se truncó al poco de iniciar el día. Los casi diez minutos que endosaba a su inmediato perseguidor se esfumaron en un TC10 en el que generó daños terminales a su Ford Fiesta Rally3. Su baja la aprovechó Eric Royère, armado con otro artefacto de la marca del óvalo, para ascender a la posición de mayor privilegio. Matteo Fontana, a pesar del percance del jueves, ya está en segundo lugar.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT

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