El piloto japonés se estrena como vencedor de un evento del máximo certamen después de sobrevivir a un fin de semana extremo en el continente africano. «Es difícil describir cómo me he sentido al cruzar la pancarta de meta, es una locura», asegura el de Toyota. Oliver Solberg se lleva la máxima bonificación tras ganar el Super Sunday y Power Stage.

El nombre de Takamoto Katsuta queda grabado para la eternidad en el Safari Rally de Kenia. El piloto japonés ha logrado su primer triunfo en el FIA World Rally Championship (WRC) en un escenario inigualable. Hace cinco años, el japonés se estrenó en un podio mundialista en la prueba africana. Ahora, le toca descorchar el champán desde el cajón más alto. «Es difícil describir cómo me he sentido al cruzar la pancarta de meta. Es una locura», aseguró el #18.

La cita keniata le había regalado grandes momentos en el pasado. Solo hubo una sombra, la más grande de su trayectoria en la categoría reina: su accidente en el Power Stage del 2025. Precisamente, en el mismo tramo en el que hace doce meses sufrió ese contratiempo, el de Toyota se ha bautizado como vencedor. «He tenido muchos momentos difíciles. Todos esos recuerdos recuerdos han venido a mi cabeza. No ha sido fácil, pero estamos aquí», expresó.

El deportista asiático encaró la última jornada con la máxima prudencia. No tenía necesidad de atacar y prefirió conservar su puesto de privilegio antes que batallar por los puntos extra. «Intentar gestionar durante el día de hoy ha sido complicado porque ves cada roca pequeña y tratas de esquivarla», comentó. Lo ha logrado con éxito, quitándose un peso de encima… y estirando la imbatibilidad del Toyota Gazoo Racing WRT en unas carreteras tan implacables.

Adrien Fourmaux amarró la segunda plaza con su Hyundai i20 N Rally1. El francés, más que felicidad, encontró «alivio» al acabar el ‘Safari’ más exigente de la era moderna. «Sabíamos que todos iban a tener problemas. Nuestro plan era ser los que menos», relató el #16. Sami Pajari completó las plazas de honor con un Toyota GR Yaris Rally1 con el que acumuló hasta cinco scratch. Esapekka Lappi ubicó su Hyundai en cuarto lugar, cumpliendo así con su plan.

La máxima bonificación dominical se la embolsó Oliver Solberg. El sueco limitó los daños de su abandono del sábado con estos diez puntos que le permiten acercarse al liderato del FIA World Rally Chasmpionship (WRC), todavía en las manos de Elfyn Evans. El galés fue tercero tanto del Super Sunday como del Power Stage, mientras Sébastien Ogier, también acogido al sistema de resalida tras la avería de alternador, concluyó segundo de ambas clasificaciones.

En WRC2, Robert Virves ha resuelto su debut en las especiales de la sabana con una victoria sólida. El estonio, que expuso «no ser muy fan de venir aquí», protagonizó una actuación tan meritoria que le sitúa colíder del campeonato. Gus Greensmith se despidió de su racha en la ronda con base en Naivasha. El inglés, que había salido triunfador en las ediciones del 2024 y 2025, se ha debido de contentar esta vez con una segunda posición en su Toyota GR Yaris.

Por lo que respecta a WRC3, George Vasilakis impuso su Ford Fiesta Rally3. El griego hizo la estrategia perfecta para conquistar su primera victoria por la categoría de bronce. Al tiempo que sus contrincantes acumulaban incidencias, él las sorteó con brillantez. Así las cosas, se llevó los honores con una renta de más de cincuenta minutos sobre el local Nikhil Sachania, segundo con otro vehículo de la marca del óvalo. Naveen Puligilla les acompañó en el podio.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT

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