El piloto grancanario arranca el Provincial de Las Palmas de Montaña con una trabajada victoria en la ronda galdense. Realiza unos retoques en los reglajes de su Lancer Evo V y supera en la última manga a Luis Monzón. El satauteño afirma estar «muy sorprendido» con las prestaciones del Toyota GR Yaris Rally2. Víctor Mendoza cierra la zona de honor.

El espíritu de Juncalillo en su máxima expresión. La ascensión galdense festejó su trigésima edición bajo las condiciones que la caracterizaron en sus inicios. La lluvia y el frío aliñaron la jornada en los Altos de Gáldar… pero no pudieron contener a Miguel Cabral y la explosividad de su Mitsubishi Lancer Evo V. El pluricampeón de Las Palmas de montaña no se amedrentó ante las precipitaciones y, tras realizar los retoques acertados, logró derrotar a Luis Monzón.

El satauteño partía a la cita organizada por la Escudería Drago sin expectativas predefinidas. Reaparecía después del golpe de Maspalomas y con un coche nuevo. A pesar de «ir a verlas venir», el integrante de Auto-Laca Competición fue el más veloz en la primera manga oficial con su Toyota GR Yaris Rally2. De dejarse 12.877″ en la manga de entrenos pasó a liderar la tabla por 0.379″. ¿Suficiente? La evolución de la meteorología se encargaría de responderlo.

Si se acumulaba más agua en la carretera, resultaría misión imposible bajar los tiempos. En caso contrario, cabría la posibilidad de conseguirlo. Cabral trabajó pensando en que tendría la posibilidad de responder a su rival. Ablandó tanto como pudo la suspensión de su unidad, bloqueó el diferencial central y redujo la presión del turbo. Estos tres movimientos le dieron la confianza para echar el resto en la escalada definitiva. Un ataque que resolvió con triunfo.

El del Club Deportivo Procanauto mejoró su marca anterior en más de seis segundos. Firmó un 2:40.848 que dejó en nada los esfuerzos de Monzón. Aunque el también hizo una rebaja del registro que había sellado en la Carrera 1, no le bastó para aguantar en lo más alto de la clasificación. Aun así, el bicampeón nacional de rallies de asfalto terminó satisfecho y «muy sorprendido» con el comportamiento del artefacto japonés. «Está muy bien hecho», apuntó.

Víctor Mendoza concluyó en el tercer puesto con su Mitsubishi Lancer Evo III. Un cambio de bujías le permitió ganar unas décimas extra que valieron su peso en oro en su batalla contra Alby Martel (Mitsubishi Lancer Evo VII). El de Ingenio debió contentarse con el cuarto lugar por apenas 0.284″. Juan Betancor Jr. situó su Opel Corsa GSI dentro del top five. Por lo que respecta al novedoso Desafío FALP, Raúl Quesada arrasó a los mandos de su Citroën C3 N5.

Foto: Óscar Quintana

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