El galés vuelve a triunfar once meses después y arrebata el liderato del FIA World Rally Championship (WRC) a su compañero Oliver Solberg. La marca de Thierry Neuville en el Power Stage frustra el pleno de puntos del #33. Takamoto Katsuta y Sami Pajari dirigen sus GR Yaris Rally1 hasta la segunda y tercera posición. El mejor Hyundai acaba quinto.
Elfyn Evans corta su sequía. Desde marzo del curso pasado, el cinco veces subcampeón del FIA World Rally Championship (WRC) no cataba el sabor de la victoria. Resistió hasta el final de esa temporada en la batalla por el título gracias a su consistencia, pero necesitaba volver al cajón más alto del podio. Ansiaba descorchar el champán encima del número uno. Y así lo ha hecho en Suecia, donde ha encabezado un fastuoso póker del Toyota Gazoo Racing WRT.
El galés se ha consagrado como un auténtico especialista en las nevadas carreteras del país nórdico. Este triunfo es el tercero que celebra en la ronda escandinava, todos ellos junto a la marca japonesa. «Ha sido un buen fin de semana para nosotros y el equipo. El coche ha sido fantástico de pilotar», dijo el #33, que se marcha de la localidad de Umeå con el liderato del certamen en la mano. De hecho, solo una décima de segundo le apartó del pleno de puntos.
Takamoto Katsuta, con el lastre del tiempo cedido durante la mañana del sábado, ha debido contentarse con una nueva medalla de plata… aunque ya piensa en cambiarla por un oro en Kenia: «Es otro rally que se me da bien». Sami Pajari conservó el tercer lugar en la que abría el día, resarciéndose así de su aciago ‘Monte-Carlo’. Oliver Solberg cerró el póker de Toyota a 25.6″ de su predecesor. «Mi error del viernes quizás me costó el podio», sentenció el #99.
Mientras en la escuadra dirigida por Jari-Matti Latvala destacaba la felicidad, por Hyundai lo que imperaban eran las caras largas. Otra vez, los i20 N Rally1 no rindieron a la altura de las expectativas. Los representantes de la firma surcoreana sufrieron pesadillas para encontrar agarre en las gélidas pistas del norte de Europa. Adrien Fourmaux, quinto, acabó a casi dos minutos del ganador. Esapekka Lappi entregó al galo esa P5 y Neuville acabó en sexto lugar.
M-Sport cumplió con su principal misión, la de regresar a la zona de puntos tras despedirse en Mónaco de una racha de 321 eventos consecutivos dentro de ella. Jon Armstrong volvió a sorprender con su ritmo a bordo del Ford Puma Rally1, eclipsando por completo a su jefe de filas, Josh McErlean. El #95 se apoderó de la octava posición y su paisano, de la novena. Martins Sesks, condenado por los pinchazos de la primera etapa, no logró salvar botín extra.
En WRC2, Roope Korhonen comandó el triplete finlandés con su Toyota GR Yaris Rally2. Con sus 27 años de edad, el integrante de Rautio Motorsport administró con solvencia la ventaja que ostentaba sobre su paisano Teemu Suninen, que se quedó a 10.2″ de la gloria. «Es una sensación increíble. Ha sido un fin de semana realmente fuerte por nuestra parte», relató el triunfador. Lauri Joona, dirigiendo una unidad Škoda Fabia RS Rally2, se adueñó del bronce.
Dentro de WRC3, Matteo Fontana se hizo con los honores. El transalpino, amplio dominador de la prueba escandinava con su Ford Fiesta Rally3, pasa así al liderato del campeonato con un colchón nueve puntos sobre Eric Royère. El vencedor del ‘Monte-Carlo’ no encontró una posición en el top cinco de la cita sueca, debiendo conformarse con la sexta. En la segunda se consolidó Tymek Abramowski, mientras en la tercera finalizó el español Raúl Hernández.
Por lo que respecta a WRC Júnior, Calle Carlberg remató su debut de ensueño. Apoyado por sus paisanos, el prometedor deportista sueco sentenció el triunfo y, junto a este, un total de doce puntos extra en concepto de scratch. «Es una locura, nunca podría haberlo imaginado. Debutar en el WRC en casa era mágico, pero ganar es aún mejor», comentó. Leevi Lassila se situó justo a su espalda y un inteligente Raúl Hernández completó los puestos de privilegio.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT

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