El vigente campeón del mundo sube el ritmo en el bucle de la tarde y finaliza la segunda etapa de la prueba monegasca a tan solo 6.5″ del galés. Por delante de ambos continúa el sueco, que sigue sin mostrar síntomas de debilidad en su primera cita de asfalto a los mandos del Toyota GR Yaris Rally1. Thierry Neuville pierde tres minutos y cae hasta P5.
Sébastien Ogier despierta. El nueve veces campeón mundial ha resurgido justo a tiempo. Al francés no le estaban saliendo las cosas en un Rallye Monte-Carlo que ha ganado hasta diez veces. Su adelantada posición de salida, unos neumáticos que no le propiciaban agarre… Su sufrimiento lo reflejaba la clasificación: al término de las primeras seis especiales cedía casi dos minutos ante el líder. Pero el #1 no había dicho su última palabra. Peleará hasta el final.
La mejoría de las condiciones jugó a favor del piloto de Gap. Ya no tenía que desempeñar las funciones de quitanieves porque el blanco elemento se había convertido en barro. Y en esas circunstancias aprovechó para acortar distancias con sus predecesores. Al mediodía, Séb se marchó del parque de asistencias a 35.7″ del segundo lugar de Elfyn Evans. Ahora, lo avista a tan solo 6.5″. Cazarle será el primer objetivo antes de empezar a pensar en Oliver Solberg.
El sueco sigue sin mostrar fisuras en su debut en asfalto a bordo del Toyota GR Yaris Rally1. Aunque en este bucle vespertino no logró establecer las diferencias tremendas del matinal, sí mantuvo un ritmo alto con el que conservar una renta superior al minuto. Las trampas las sorteó sin mayores contratiempos y, a pesar de algún que otro error en la monta de ruedas, no se precipitó en los puntos delicados del recorrido. Cabeza fría… y primera plaza en mano.
A espaldas del top tres se abre una distancia considerable respecto al cuarto clasificado. No es Thierry Neuville. El belga ha perdido una gran parte de sus opciones al podio con un error en el último tramo de la jornada. Cayó a una zanja y no consiguió abandonarla hasta que los espectadores fueron a socorrerle. En el percance se dejó más de tres minutos y una P4 que hereda su compañero Adrien Fourmaux, que batalló toda la tarde con problemas eléctricos.
Jon Armstrong marcha en el sexto puesto. El irlandés de M-Sport lamentó un pinchazo en el TC7 que condicionó sobremanera sus combinaciones de neumáticos. ¡Llegó a rodar con tres compuestos distintos en una misma especial! Por detrás del #95 anda Hayden Paddon, que prefiere la precaución y no apresurarse en su adaptación al Hyundai i20 N Rally1. El natural de Oceanía sacó provecho a la avería en la dirección asistida que lastró a Takamoto Katsuta.
En WRC2, Léo Rossel lleva la voz cantante. A bordo de su Citroën C3 Rally2, el galo cierra la puerta a sus inmediatos perseguidores. «Estoy muy feliz», relató en el control-stop del TC9, en el que también adelantó que el sábado será otro día complicado en lo meteorológico. En el segundo sitio aparecen Eric Camilli y su Škoda Fabia RS Rally2, mientras que el tercero es de Nikolay Gryazin y su Lancia Ypsilon Rally2 HF Integrale. Ambos están separados por 1.7″.
Dentro de la división de bronce, Ghjuvanni Rossi avanza de manera decidida hacia el triunfo. El del Ford Fiesta Rally3 goza de un margen dantesco sobre el siguiente clasificado, un Eric Royère al que endosa nueve minutos. Jean-Christophe Guibert figura en la tercera posición y con una preocupación llamada Matteo Fontana. El transalpino, acogido a la normativa del Súper-Rally tras su incidente el jueves, ya está a menos de dos minutos del premio de plata.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT

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