El sueco, a pesar de no realizar la monta de neumáticos óptima para los tres tramos del jueves, imparte una lección magistral de conducción en su primer día en asfalto a bordo del Toyota GR Yaris Rally1. Elfyn Evans, que marcha en la segunda plaza, figura a 44.2″ de la cabeza. La neblina obliga a suspender la tercera especial después de siete coches.
Oliver Solberg brilla en la locura del ‘Monte-Carlo’. El nuevo fichaje del Toyota Gazoo Racing WRT cierra la jornada del jueves con un liderato que roza la frontera del minuto. No hizo una elección acertada de neumáticos para dos de los tres tramos disputados en el primer día de la nueva temporada, pero se adaptó de maravilla a las circunstancias. Su victoria del pasado verano en Estonia no fue un espejismo, y sus compañeros tienen motivos para preocuparse.
El invierno se presentó de diferentes maneras por los alrededores de los Altos Alpes. Lluvia, hielo, nieve, neblina… no faltó ningún ingrediente. En todas esas condiciones sobresalió una figura, la del vigente campeón de la categoría WRC2. A su inexperiencia en asfalto al volante del GR Yaris Rally1 respondió con su talento. La falta de agarre en los lugares más delicados del recorrido no le amedrentó, sino que la aprovechó para impartir una auténtica exhibición.
«Queda mucho todavía, pero esta es una buena manera de empezar el año», expuso el #99. Elfyn Evans, segundo en la clasificación, tiene 44.2″ que recuperar. El galés fue el más veloz por la especial de apertura, en la que marchó a un ritmo altísimo. Sin embargo, no fue capaz de mantener esa velocidad en las dos cronometradas posteriores, las más complejas dentro del plano meteorológico. «Solo veía los chalecos de los marshalls», dijo de la niebla del TC3.
El top tres provisional lo completa Sébastien Ogier. El de Gap no disfrutó de su mejor etapa. Arrancó con precaución y, en el TC2, explotó contra Hankook: «Nunca había visto esto en mi vida, las gomas son una mierda increíble». Ahí, donde debió efectuar las labores propias de un quitanieves, recibió un correctivo de más de un minuto por parte de Solberg. Eso sí, logró redimirse en el complicadísimo TC3, que acabó siendo suspendido por la escasa visibilidad.
Thierry Neuville, muy falto de confianza en los compases iniciales, anda en el cuarto puesto. El belga del Hyundai Shell Mobis WRT precede a otra de las sorpresas, Jon Armstrong. El de M-Sport Ford, que debuta tanto en la ronda monegasca como al volante del Puma Rally1, se ha ganado un hueco en la zona alta de la tabla. Al joven irlandés le siguen Adrien Fourmaux, Takamoto Katsuta y Hayden Paddon. Sami Pajari y Joshua McErlean abandonaron en el TC2.
En WRC2, el reestreno de Lancia no está saliendo como los italianos habrían deseado. En el TC1, el local Yohan Rossel tomó el camino de la retirada tras tocar un muro de piedra con la rueda delantera derecha de su Ypsilon Rally2 HF Integrale. Posteriormente, Nikolay Gryazin cedió la batuta de mando al dañar la suspensión del suyo contra un árbol. El ruso, al menos, continúa en carrera a 42.0″ de Eric Camilli, que va al frente sobre un Škoda Fabia RS Rally2.
En lo que respecta a WRC3, Matteo Fontana ha comenzado la defensa de su entorchado con una salida de vía. El transalpino, que finalizó el 2025 en un gran estado de forma, ostentaba el primer lugar de la general hasta que cayó en una de las trampas de nieve del TC3. Así, su plaza la ha heredado Ghjuvanni Rossi. El galo, con todas las mejoras que M-Sport Polonia ha insertado en el Ford Fiesta Rally3, dispone de un colchón de tres minutos sobre Eric Royère.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT

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