El piloto francés asombra con una remontada que le instala en la primera posición de la cita sudamericana. Toma la arriesgada decisión de realizar el bucle de la tarde con solo un neumático de repuesto y acierta de pleno. El finlandés pincha una ruede delantera y pierde más de dos minutos. Adrien Fourmaux y Elfyn Evans cierran el podio provisional.
Hace poco más de veinticuatro horas, Sébastien Ogier marchaba en la octava plaza del Rally del Paraguay. Un pinchazo le había hundido en la tabla. «Ya no tengo nada que perder», dijo al arribar al control stop de la segunda especial, esa en la que había dañado el neumático. A partir de ahí, el ocho veces campeón mundial comenzó una remontada frenética. A un ritmo endiablado, el #17 ha ido limpiando rivales de su camino hasta subir a la cima de la general.
A los mandos de su Toyota GR Yaris Rally1, el de Gap ha desplegado toda su magia en suelo sudamericano. Su velocidad no encuentra comparación con la de ningún otro seguidor de la categoría reina. Y a ese excepcional estado de forma añadió una estrategia que nadie copió, la abordar los tres tramos del bucle de la tarde con solo una rueda de repuesto. Los demás, temerosos por el desgaste, apostaron por dos. ¿Quién acertó? La respuesta, la clasificación.
Kalle Rovanperä, a pesar de la ventaja de 16.7″ que ostentaba al término de la sección de la mañana, no respiraba con tranquilidad. La amenaza de Seb, al que endosaba 17.2″, era real. Y creció cuando el galo le descontó 2.8″ en la repetición de ‘Carmen del Paraná’. La defensa del #69 acabó en la cronometrada siguiente. Pinchó cuando le faltaban más de una decena de kilómetros por completar. Decidió seguir hasta meta y perdió un mundo. Ahora, va en P6.
El segundo lugar la tiene Adrien Fourmaux. El francés, atónito con los cronos de su paisano, saldrá al Super Sunday con 10.3″ de desventaja. A pesar de lo imponente del asunto, quiere apretar a su predecesor. En la asistencia nocturna intentará encontrar unas décimas de más con retoques en la configuración de su Hyundai. Quien también buscará donde mejorar será Elfyn Evans. El galés ha subido al tercer puesto, pero con dos i20 N muy cerca de su Toyota.
Ott Tänak, otro de los que ha lidiado con los pinchazos en el debut de las pistas paraguayas dentro del FIA World Rally Championship (WRC), marcha a apenas 2.5″ del #33. Y 7.7″ más atrás aparece Thierry Neuville. El belga, algo resignado con su fin de semana, avanza con la consistencia de su Hyundai, aunque no a pasos agigantados. Con todo, aguanta en la pelea por un pódium que luce imposible para Rovanperä, sexto, y Sami Pajari, que continúa en P7.
En WRC2, Oliver Solberg es el protagonista de otra remontada de aúpa. El sueco del Toyota GR Yaris Rally2 ya ha dado caza de su máximo contrincante en la batalla por el entorchado de WRC2, Yohan Rossel. El oficial de Citroën Racing baja al tercer sitio después de pasar un día complicado por la falta de agarre que siente sobre su C3 Rally2. El ganador absoluto del Rally de Estonia es segundo, a 6.5″ de Robert Virves y su Škoda Fabia RS Rally2 semioficial.
En lo que respecta a WRC3, Matteo Fontana ha empezado a administrar su renta. El italiano del Ford Fiesta Rally3, ya sin asumir riesgos, ha concluido la exigente etapa sabatina con su liderato intacto. Aun tomando precauciones, su colchón sobre Ghjuvanni Rossi no ha parado de crecer. A falta de cuatro cronometradas, este está cifrado en más de dos minutos. Detrás del francés, el cuadro de honor provisional lo cierra Eduardo Castro en su Ford Fiesta Rally3.

Foto: Toyota Gazoo Racing WRT

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