Barlovento reúne este fin de semana en el norte de La Palma a los dominadores de cada provincia del Archipiélago. De una parte, el vigente campeón tinerfeño de Montaña. Por la otra, el actual líder del certamen palmense. La cita palmera cortará la racha triunfal de, al menos, uno de ellos. El crono y los 8.10 kilómetros por la LP-1 dictarán sentencia.
El duelo más esperado de la temporada por la afición isleña está a poco más de 24 horas de encontrar a su vencedor. Dos monstruos de la Montaña en Canarias coincidirán mañana, día 3 de agosto, en la 45ª Subida a Barlovento. Por primera vez cruzarán sus trayectorias. Sobre un territorio neutral, Juan Carlos Brito y Miguel Cabral medirán fuerzas con dos coches que están arrasando en las rampas del Archipiélago. Y es que ninguno ha perdido en este 2024.
Pero alguna de esas rachas llegará a su fin en la ascensión palmera. O quién sabe si las dos. El vigente campeón tinerfeño, a los mandos de un Ford Fiesta R5+ que siembra el terror allá por donde pasa. El dominador del Provincial de Las Palmas, con un Mitsubishi Lancer Evo X que también propaga una sensación de pánico con sus prestaciones. Ambos comparten una condición de favoritos que tendrán que proteger del empuje de los siembre combativos GT.
El de Santa Úrsula llega a la cita del norte de La Palma en plena cresta de la ola. En la actual campaña acumula cuatro primeras posiciones consecutivas. Empezó el año en El Boquerón y ni una DANA le privó de subir al cajón más alto del podio. Luego repitió en Guía de Isora y, semanas más tarde, conquistó la ascensión de Los Loros. El cuarto éxito de la cadena es el que firmó en Palo Blanco, escenario en el que estrenó unas evoluciones que le encantaron.
El camino de Cabral hasta Barlovento sigue una línea triunfal idéntica. Ha ganado en todas las circunstancias posibles. En Juncalillo, bajo un sofocante calor que le impidió batir una plusmarca en manos de Luis Monzón y aquel Audi R8 LMS Ultra de Auto-Laca Competición. En Moya extrajo el máximo partido a la tracción total de su montura para bailar por el agua. Más tarde añadiría las rampas de Tejeda, Montaña Alta y Arucas a su colección de victorias.
Tanto Brito como Cabral atraviesan unos momentos de forma increíblemente dulces. Y con una sed insaciable, trabajan a diario con el objetivo de conservar el estatus que cada uno se ha labrado en los bandos occidental y oriental de Canarias. En La Palma, uno y otro podrán degustar un fresco trozo de sandía, pero solo un nombre quedará grabado en el palmarés de Barlovento. El cronómetro y el tramo de 8.1 kilómetros por la LP-1 dictarán la sentencia.
Foto: FIASCT

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