El piloto del sur de Tenerife regresa este fin de semana a la tierra, firme en el que logró los mayores éxitos de su trayectoria deportiva. A los mandos de su Suzuki Swift R4LLYS Rally2-Kit, coche que adquirió tanto con las piezas de asfalto como las necesarias para la grava, afronta este ‘Volcanes’ con el objetivo de divertirse y recordar viejos tiempos.
La lista de inscritos del 26º Rallye Isla de Los Volcanes, entre sus novedades, presentaba la de Walter Delgado y su Suzuki Swift R4LLY S Rally2-Kit. El de Guía de Isora, habitual en el asfalto, decidió montar el kit de grava de su coche para participar en la prueba canaria de la Copa de España de Rallies de Tierra (CERT). Esta no es la primera vez, ni mucho menos, que compite en firme polvoriento. En este inició su carrera y, también, logró sus mayores éxitos.
En la etapa inicial de su trayectoria, el deportista tinerfeño fue un asiduo de las disciplinas de slalom y rallies de tierra. Con un Volkswagen Golf II GTI, luego a los mandos de un Seat Ibiza GTI… y, en la temporada 2001, con un Mitsubishi Colt Turbo 4WD del que guarda muy gratos recuerdos. Con ese coche, el de su debut con la tracción total, se proclamó ganador del Campeonato de Canarias de Rallies de Tierra tras derrotar a Francisco Lemes ‘El Menda’.
Ese 2001 lo comenzó el mayor de los Delgado con una victoria en el 6º Rally de Tierra de La Palma. Ese resultado le convirtió líder del certamen regional, un puesto que reforzaría con su segunda posición en el ‘Tenerife-Arico’. En sus visitas a La Antigua y La Oliva, ambas en la isla de Fuerteventura, siguió consolidándose al frente de la tabla con otras dos P2 para su casillero. Y, precisamente, fue en el ‘Volcanes’ donde celebró el título con una cuarta plaza.
Después de conquistar el trono canario, Delgado realizó varias incursiones en la modalidad de slalom con su victorioso Mitsubishi. Pero, a partir del curso 2003, se centró en el asfalto, en el que lleva compitiendo desde entonces. Ahora, regresa a sus orígenes en un escenario nacional. Ayer jueves, 18 de julio, se reencontró con el polvo en el test oficial de Famara. Al principio se sintió «desorientado». Cada pasada que realizó le ayudó a ganar en confianza.
El isorano, acompañado en el habitáculo por Rubén Fumero, afrontará el fin de semana con el objetivo de disfrutar y rememorar viejos tiempos. Sin compromisos en ningún certamen, no asumirá riesgos en unas pistas que no permiten demasiado margen de error. Menos con el máximo de dos pasadas que se permiten en los reconocimientos. «Es difícil ir a fondo en los tramos tras solo haber pasado dos veces por ellos», dice. El podio de llegada, su meta.
Foto: Rallye Isla de Los Volcanes

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