- El copiloto de Santa Lucía de Tirajana remonta de la decimocuarta posición a la primera en la cita italiana y gana tanto en WRC Júnior como en WRC3.
- Raúl Hernández sufre un abandono en cada una de las etapas de competición. El lanzaroteño salva un punto gracias a un scratch en la jornada del sábado.
La presión funciona cuando está sobre los hombros de Rogelio Peñate. Por segunda ronda consecutiva en el Campeonato del Mundo de Rallies, el de Santa Lucía de Tirajana responde a la necesidad de ganar con una victoria, doble en el caso del 21º Rally de Italia-Cerdeña. Subió al peldaño más alto del podio de la categoría WRC Júnior y también lo hizo en el de WRC3. Raúl Hernández no disfrutó de tanto éxito en su viaje a Alghero. El lanzaroteño fue abandonado por la fortuna y no consiguió acabar ninguna etapa.
El navegante de la isla de Gran Canaria llegaba a la prueba mediterránea con un chute de confianza tras su triunfo en Portugal. Tenía casi la obligación de sumar otra primera plaza en las pistas sardas, pero su fin de semana empezó de la peor forma, con un pinchazo en la especial de apertura. Terminó el viernes en noveno lugar, a más de tres minutos de la cabeza de carrera. Eso no le llevó a arrojar la toalla. Todo lo contrario. Confío en que aparecería su oportunidad. Cuando esta se le presentó, no la desaprovechó.
«Nunca bajamos los brazos y supimos hacer frente ante cada situación adversa. Nuestra experiencia en este rally nos decía que era posible y nuestro equipo creyó en la victoria hasta lograrla», dice el copiloto del paraguayo Diego Domínguez. Después de sufrir un inicio de campaña difícil, Peñate manifiesta que ahora están «sobre el camino que queríamos, segundos de JWRC y líderes de WRC3». Para el deportista grancanario supone «un orgullo poder ofrecer esta trabajada victoria a Canarias y mis patrocinadores».
Hernández, por su lado, solo rescató un punto de su desplazamiento a tierras italianas. Los problemas persiguieron a la joven promesa de Lanzarote, que tomó la ruta de la retirada hasta en tres ocasiones. El viernes, una «pequeña salida de carretera» dejó su Ford Fiesta Rally3 atascado y sin la posibilidad de reanudar la marcha. El sábado, día en que firmó un scratch, perdió una rueda. Y, para rematar la faena, el domingo sucumbió la suspensión de su coche a la dureza de los tramos del sexto evento del Mundial.
Foto: Red Bull Content Pool

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