Antonio y Aday concluyen la tercera prueba del Campeonato de España de Energías Alternativas como el mejor de los tres equipos isleños que viajan a Asturias. A los mandos de su Dacia Spring, acaban quintos y suman unos importantes puntos que les mantienen en la batalla por el título. Maite Gutiérrez y Jorge Garcés, también con un vehículo del fabricante rumano, concluyen en la novena plaza. La Regularidad, lo que más dificultades plantea a los representantes del archipiélago, que destacan en Eficiencia. Teodoro Vega y Juan Carlos de Felipe toman el camino del abandono por una indisposición física.
El Campeonato de España de Energías Alternativas celebró su tercera cita en el Principado de Asturias. Los seguidores del certamen nacional viajaron hasta una localidad que, dentro de unos meses, recibirá a los tenores del Supercampeonato. Por los mismas especiales por las que pasarán los ‘Cohete’ Suárez, Diego Ruiloba, Alejandro Cachón e Iván Ares con sus respectivos vehículos Rally2 tuvieron el privilegio de participar tres equipos canarios. Los mejores clasificados de la expedición insular fueron los Luján.
Antonio y Aday, padre e hijo, llegaban al oriente asturiano con el impulso de su victoria en Mallorca. Sin embargo, los del norte de Gran Canaria no lograron prorrogar la racha de triunfos. Terminaron quintos a bordo de su Dacia Spring. En el apartado de Eficiencia acabaron segundos, pero el de Regularidad les penalizó. A su cuenta añadieron el scratch del TC+. «Ha sido una prueba muy exigente, con tramos muy bonitos, pero a la vez muy complicados. Los recorridos a Viñetas volvieron a ser claves», relata el piloto.
Maite Gutiérrez y Jorge Cedrés, también defendiendo los intereses de Dacia España, concluyeron en la novena plaza de la categoría reina, la reservada a los Eléctricos. Los de la provincia occidental se habían marcado la zona de podio como objetivo. Querían mantener la tendencia ascendente con la que habían iniciado la temporada. En su caso, la Regularidad fue otro lastre. El formato de Viñetas que la Escudería Villa de Llanes escogió para varias de sus cronometradas, el punto que más complicaciones les generó.
Teodoro Vega y Juan Carlos de Felipe, compartiendo el habitáculo de otra unidad Dacia Spring, tomaron el camino del abandono en los compases iniciales del evento. Una indisposición física que repercutió al navegante grancanario fue la que les obligó a parar y pensar en la próxima cita. «Ha sido una verdadera pena, pero, cuando el cuerpo te dice que te detengas, no queda otra alternativa que la de hacerle caso. Estoy bastante rascado por el esfuerzo que habíamos hecho por estar en Llanes», sentencia el copiloto.
Foto: RFEdA

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