El piloto de Santa María de Guía condujo un 997 GT3 Cup Rallye 2010 más potente a lo que le tenía acostumbrado en el 4º RallySprint Ciudad de Arucas del pasado fin de semana. La nueva normativa técnica le permitió disponer de más caballos que en otras ocasiones. El grancanario no esperaba unas diferencias tan abultadas frente a los artefactos Rally2, pero cuando subió a su montura y sintió el empuje de un motor menos restringido comprobó que «no servía de nada» todo lo que había aprendido en el pasado. Trabajó con los parámetros de la suspensión para que el comportamiento del chasis fuese mejor.
Ayoze Benítez inauguró su temporada en el 4º RallySprint Ciudad de Arucas, prueba en la que defendía la victoria que había cosechado en la edición anterior. Junto a Patricia González, dirigió un Porsche 997 GT3 Cup Rallye 2010 «totalmente diferente» al de los últimos cursos. El motivo, un reglamento técnico que ya elimina la brida de estos coches. «Es mucho más brusco, mucho más agresivo», dice el de Santa María de Guía. Con esas nuevas reacciones, el grancanario concluyó tercero, entremedias de los Rally2.
Al representante de Club Deportivo Muymo Mujer y Motor de Canarias le sorprendieron las diferencias con respecto a sus predecesores en los compases iniciales. Le parecieron «bastante abultadas», aunque acordes a las sensaciones que le transmitió su montura con el aumento de potencia. «Cuando me subí en el coche y lo cogí por primera vez, fue como si me hubiese montado en un vehículo completamente nuevo. No servía de nada lo que habíamos aprendido de aquí para detrás», relata el deportista guiense.
El comportamiento del artefacto germano fue tan distinto que Benítez tuvo que dedicar una parte de la jornada de competición a trabajar con los reglajes, especialmente, con los parámetros de la suspensión trasera: «Al ser más brusco, se escoraba más rápido de la parte posterior y nos levantaba demasiado el frontal». Sus decisiones en esa materia le reportaron unas mejoras considerables en comparación a los tiempos que había marcado en el 2023, con unas rebajas de «cuatro, cinco segundos» en cada sentido.
La prueba organizada por el Club Deportivo Fan Motor Team Competición estuvo condicionada en sus compases iniciales por un largo número de incidencias, siendo salidas de carretera la mayoría de ellas. Ayoze asegura que la primera pasada «patinaba muchísimo» y que el resto de pilotos coincidían en esa apreciación. El del norte de Gran Canaria achaca esa circunstancia a la calima que afectó al archipiélago en los días previos al evento. «Ya ha pasado otras veces y esa especial tampoco permite errores», zanja.
Foto: Videorally_GC

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