Los representantes del archipiélago en la Península cosechan resultados destacados en la segunda cita del Supercampeonato de España. Después de dos días de competición y casi doscientos kilómetros de lucha contra el reloj, el grancanario Daniel Sosa logra un doblete. Por un lado, la Beca Junior RTS. Por el otro, el Desafío Peugeot. Giovanni Fariña y David Rivero son terceros en el apartado reservado a las jóvenes promesas del automovilismo nacional y cuartos en la recuperada monomarca del león. Javier Cañada y Aday Ortiz completan la fiesta insular con una medalla de bronce en el Clio Trophy Spain Asfalto.
Los equipos canarios acapararon premios en el 41º Rallye Sierra Morena. La primera cita de asfalto en el calendario del Supercampeonato de España de Rallies repartió alegrías entre los deportistas isleños. Todos pisaron el podio y cumplieron con los objetivos que se habían marcado en los prolegómenos del evento con base en Córdoba. Todos destacaron en sus respectivas categorías y defendieron la bandera tricolor con orgullo. El mejor clasificado de los representantes insulares fue el grancanario Daniel Sosa.
El copiloto de la provincia oriental acompañó al burgalés Unai de la Dehesa en el interior de un Peugeot 208 Rally4. Ambos partían con dos frentes abiertos. Primero, la Beca Junior RTS, la que otorga el premio de competir en la esfera internacional. Segundo, un Desafío Peugeot que volvía a escena dieciséis años después de su última edición oficial. Los abanderados de Automóvil Club Mirandés dominaron los dos apartados en los que estaban inmersos con mano de hierro, endosando casi un minuto a los siguientes.
Giovanni Fariña y David Rivero, también con un Peugeot 208 Rally4 y dentro de los mismos certámenes que Sosa, lograron su segundo podio seguido en la Beca Junior RTS. El piloto tinerfeño se sobrepuso a la inexperiencia por las carreteras de Andalucía para festejar una nueva tercera posición en la división reservada a las jóvenes promesas del automovilismo español. En el Desafío Peugeot, los de Escudería Atogo fueron cuartos. Por el camino, dos victorias parciales que confirman su evolución en la Península.
Javier Cañada, otro de los que se enfrentaba a lo desconocido, se encargó de cerrar el cuadro de honor del Clio Trophy Spain Asfalto. A pesar de su inexperiencia fuera de Canarias y al volante de un vehículo Rally5 como el de Renault, el lanzaroteño sorprendió con su velocidad de adaptación. El papel que Aday Ortiz jugó en esa positiva actuación tuvo una influencia decisiva. El de Teror, campeón de la monomarca francesa el año pasado con Alejandro Martín, trasladó sus conocimientos al conejero, que puso el resto.
Foto: RFEdA

Deja un comentario