El deportista de Lanzarote inauguró la temporada 2024 del Campeonato de Canarias de Rallies sobre Asfalto con una victoria a los mandos del mismo Citroën C3 Rally2 con el que meses atrás había conquistado el ‘Isla de Lanzarote’ de la campaña pasada. Estos dos últimos resultados del conejero dentro del máximo certamen del archipiélago no guardan ni una sola similitud. La prueba satauteña se desarrolló en unas condiciones tremendamente imprevisibles. Llovizna, rayos de sol, aguaceros contundentes… todo un potaje meteorológico que el conejero, con Rogelio Peñate al lado, capeó en varias situaciones decisivas.

Yeray Lemes disfruta la condición de primer líder del Campeonato de Canarias de Rallies sobre Asfalto 2024. Su victoria en el ‘Villa de Santa Brígida’ le sitúa al mando de un certamen que pretende conquistar por segunda vez en su carrera. A pesar de los incontables cambios meteorológicos que se produjeron a lo largo del fin de semana, el lanzaroteño logró establecerse como el único piloto que ocupó la posición de mayor privilegio en la clasificación general. La culpa de ello, su precisión en los momentos decisivos.

La noche del viernes empezó con la suspensión de la especial de ‘Las Palmas de Gran Canaria’ debido a la salida de carretera de Miguel Suárez y Eduardo González. Esta decisión otorgaba al tramo de ‘Villa de Santa Brígida’ todos los poderes para definir el orden de partida de la segunda jornada. En los 6.00 kilómetros de ese recorrido, el conejero marcó el mejor tiempo. Junto a Rogelio Peñate, no solo había accedido al lugar más codiciado de la tabla, sino que también se había asegurado abrir pista el sábado.

La ventaja que se había construido con ese scratch nocturno contra Enrique Cruz y Luis Monzón no le garantizaba nada. Lemes tendría que seguir luchando para subir al peldaño más alto del pódium en la ceremonia de llegada. Pero ese registro sí le situaba en una situación de preferencia con respecto a sus rivales. Partir a las nueve cronometradas sabatinas al frente de la caravana entrañaría sus riesgos. Si la lluvia era constante, le tocaría limpiar el carril, pero si el agua aparecía en pleno tramo, recibiría menos.

La última etapa comenzó para Yeray con alguna humedad en la parte inicial de ‘San Mateo-Valsequillo’. Cuando llegó a la mitad de esa especial, ya se vio obligado a poner en marcha los limpiaparabrisas. El líquido elemento hacía acto de presencia. Mientras, Cruz seguía esperando a recibir la cuenta regresiva. Por motivos de seguridad, hubo un intervalo de cinco minutos entre la hora de salida del lanzaroteño y la del lagunero. Espacio suficiente para que el estado del asfalto empeorase. Lemes lo supo aprovechar.

Antes de regresar al parque de asistencia, el representante de Auto-Laca Competición volvió a ampliar su ventaja fijando el crono más rápido en ‘Los Silos-Pino Santo-Villa de Santa Brígida’. Precisamente, en ese parón en las carpas de Sports&You Canarias tomó la decisión que terminó llevándole a la victoria. Montó el compuesto blando en su Citroën C3 Rally2. Lo que parecía una equivocación a raíz del terreno perdido en el segundo paso por ‘San Mateo-Valsequillo’ acabó convirtiéndose en un acierto diferencial.

En el TC Plus, ‘San Roque-La Atalaya’, aguantó el tirón de Cruz. Mantuvo así un primer puesto sobre el que edificó una muralla en el tramo siguiente. Lo empezó en condiciones de seco y, de nuevo, cuando ya afrontaba los últimos kilómetros, las nubes que cubrían el cielo satauteño descargaron con fuerza. El chaparrón más contundente del fin de semana cayó en ese momento. Y, Lemes, otra vez, maximizó el rendimiento de su calzado en una carretera anegada. Metió casi medio minuto al resto. Tema zanjado.

El bucle que cerró la cita inaugural del ‘Mundialito Canario’ no deparó más sobresaltos. Lemes y Peñate remataron el trabajo que habían empezado con aquel scratch en la nocturna especial de ‘Villa de Santa Brígida’. Ese mejor tiempo que les hizo abrir carretera durante el todo sábado. Ese registro con el que evitaron los aguaceros de mayor calibre. Y luego, las elecciones de neumáticos. En ninguna fallaron, así como tampoco marraron con el casco puesto. Cuajaron un arranque de curso próximo a la perfección.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.