El piloto de Los Realejos cerró su primera temporada a los mandos de la Silver Car S3 en la 14ª Subida Guía de Isora. Aunque logró el triunfo en la Categoría II, el tinerfeño terminó algo contrariado por las exigencias que está encontrando en el periodo de adaptación a su nuevo monoplaza. Asume que debe «trabajar mucho» para dar con la tecla en los reglajes. Mantiene la «ilusión y las ganas» en un proceso que retomará en la ascensión que abra la próxima campaña. En vistas a ese 2024, el realejero intentará conseguir un programa deportivo que le permita participar en alguna prueba del Campeonato de Canarias.
Arunzú Quintero concluyó su temporada deportiva en la 14ª Subida Guía de Isora, celebrada en la zona sur de la isla de Tenerife. El de Los Realejos acudió a la última rampa del curso en el archipiélago con su nueva Silver Car S3. Aunque aseguró la victoria en la Categoría II, el tinerfeño admite que tiene «mucho trabajo» en su proceso de adaptación al monoplaza. «Nos está costando un poco más, pero estamos en el camino. Con ilusión y ganas, que en eso no me gana nadie, podremos llegar a los tiempos», comenta.
El ganador del Provincial de Santa Cruz de Tenerife en el apartado reservado a las barquetas y las CM+ se topó con varias dificultades en la rampa isorana. Comenzó con un registro que consideró positivo en la manga de entrenamientos. Sin embargo, en las dos oficiales apenas consiguió mejorar ese crono por unas pocas décimas. «En la primera hicimos una monta de neumáticos errónea y nos deslizaba mucho. En la segunda tuvimos el infortunio de hacer un trompo en el que casi tocamos una valla», dice Arunzú.
El representante de Escudería Daute-Realejos centrará sus esfuerzos en lograr «un buen set-up para el año que viene». Su principal objetivo, encontrar una confianza que, por el momento, su vehículo no le transmite: «No sé si es mi manera de conducir, no sé, tengo que ver qué está pasando. También puede que sea el neumático, el uso de malas presiones…». Otra complejidad a la que se enfrenta Quintero es a la de trabajar en solitario con los reglajes. «Prácticamente, no tenemos la ayuda de nadie», manifiesta.
Las actuaciones de ‘Javito’ Afonso, quien emplea otra unidad Silver Car S3, ejercen como una fuente de optimismo para Arunzú, que es consciente de que dispone de «una montura competitiva». En vistas a la campaña 2024, el realejero tratará de concretar un programa deportivo que le permita realizar alguna participación esporádica en el Campeonato de Canarias de Montaña. «Lo vamos a valorar, aunque nos centraremos en salir en la primera prueba del año con un buen set-up», admite el de ASB Competición.
Foto: Óscar Quintana

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