El campeón de la segunda edición del Clio Trophy Canarias no sabe «nada» sobre su programa para la próxima temporada. El joven tinerfeño expresa que debe sopesar las diferentes opciones disponibles antes de decantarse por un proyecto concreto. Apoyado por la Federación Interinsular de Santa Cruz de Tenerife de Automovilismo, sentenció su corona en la monomarca francesa en un ‘Isla Tenerife’ «muy duro». La ventaja que se había labrado con sus rivales en los primeros tramos del viernes desapareció por problemas con las válvulas de aire de tres neumáticos. El sábado logró remontar y campeonar.

Héctor Mederos, el nuevo campeón del Clio Trophy Canarias, no sabe «nada» sobre su programa para la próxima temporada. El piloto tinerfeño afronta el periodo de descanso de la competición con cautela y la consigna de analizar las diferentes opciones a su disposición antes de decantarse por un proyecto en concreto. «No sé qué va a pasar el año que viene. Ahora mismo hay que sentarse, ver las cosas bien y pensar en las posibilidades que existan», asegura el ganador de la segunda edición de la monomarca.

Apoyado por la Federación Interinsular de Automovilismo de Santa Cruz de Tenerife, Mederos certificó su título con una victoria en el 49º Rallye Isla Tenerife, disputado el pasado fin de semana. «Fue muy duro», relata. En la última cronometrada del viernes, la de ‘Cuesta Las Tablas’, sufrió lo indecible con sus neumáticos. Defectos en las válvulas de aire de hasta tres ruedas le hicieron perder todo el tiempo que había ganado en ‘Güímar’ y ‘Fasnia’. «Lo pasamos muy mal», recuerda Héctor acerca de aquel instante.

El sábado lo empezó en la tercera posición y con un déficit de casi catorce segundos con el líder en esos momentos, Ulises Avella. Sin sentir el peso de una presión que «no me suele afectar», Héctor recuperó la batuta de mando en tan solo dos tramos. Después, se dedicó a ampliar su ventaja para proteger una primera plaza que terminaría otorgándole la corona en el certamen organizado por la Red Renault de Canarias. «No esperábamos para nada acabar así el campeonato. Es muy especial para nosotros», dice.

Mederos, con apenas año y medio de competición en su currículum deportivo, afrontaba una campaña repleta de novedades. Conducir un vehículo FIA, viajar a pruebas de Gran Canaria… y la igualdad de un apartado en el que cada equipo cuenta con las mismas herramientas. «El ritmo de la copa es muy alto y los rivales te exigen mucho», añade el tinerfeño, que no olvidó nombres en su descripción de lo reñido del Clio Trophy Canarias. «Todos demostraron ser grandes pilotos y nos lo pusieron muy difícil», cierra.

Foto: Driveland Events

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.